Pesada es la cabeza...
Llevar sólo lo que te pertenece.
Con la muñeca hundida en el guiso sangriento, los silenció para siempre.
Hecho para durar años y años en el mar.
En cuanto esas botas pisaron el barco, cerré los ojos con fuerza, no podía soportar el miedo.
Diseñado para honrar a una hermana caída, y una marca de intención para vengar su memoria.
Práctico, sin tonterías.