Yo soy la lanza que atravesará la piel de mi enemigo.
¡Luchad como los demonios que creen que sois!
No, es la piel de un guepardo, no la del Mngwa.
Y no, aún no puedes unirte a nuestras filas.
Yo soy la mano que guía el timón.
Pero el viento lleva la arena donde quiere.
Soy el ojo que espía a mi presa en la punta de una flecha.
Soy el hierro que destroza la vela del invasor.
Rey, Reina; no me importa a quién sirva... mientras pueda volver mis armas contra sus enemigos.
Señala el camino y sembraremos la destrucción.