Cuantas más baratijas, mejor
Un premio para tu cabeza, que llevarás hasta que mueras
Un cubreojos negro y rojo hecho por alguien que ha visto días mejores
Una camisa negra y roja adornada con un popurrí de botines y recuerdos
Siempre tras la pista del flujo de los vientos alisios
Algunos capitanes utilizaban una tira de tela roja alrededor del brazo derecho como señal de censura
Encuentra tus piernas marinas y ponte manos a la obra o ¡lánzate a los tiburones!
Con labios gruñones y manos salvajes